Hoy el día amaneció con una constante lluvia. Y lo único que podemos hacer cuando cae la lluvia, es dejarla caer. Llueve, y el agua cae sin relieve sobre la tierra. Me siento sola. Y solo la lluvia logra eso. Ya que mientras gotas alborotadas recorren el cielo, aquí, en mi corazón, esta diluviando. Cada vez que llueve la misma imagen invade todo mi cuerpo, el se marchó bajo la lluvia, sin decir una palabra, sin mirarme, y cubrí mi cara con mis manos, llorando desconsoladamente. Mi corazón quedo blanqueado por la maldita lluvia. Y desde que él se ha ido, ya no espero estaciones, ¿qué importa la lluvia, o las flores cambiantes, si ya no tengo tiempos? Él se ha comido mis horas, ya no tengo nada, estoy vacía. La lluvia atrapa los recuerdos, los hace nuestros hasta el fin. Por eso es tan inevitable observarla, al verla caer no ves agua, solo vez momentos que has vivido... odio eso. Ahora solo veo su rostro pintado de ilusiones y el mio a su lado, tatuado de dolor. Pero, lo único que adoro de la lluvia, es que puedo caminar bajo ella y nadie nota que me estoy ahogando en un mar de lágrimas. El cielo esta cansado de ver la lluvia caer, pero yo estoy cansada de ver los días pasar y notar que él todavía no ha venido por mi, y que jamás lo hara; y a pesar de todo, el tiempo me demostró algo... para poder ver el arcoiris, primero hay que soportar la lluvia.
sábado, 4 de septiembre de 2010
rain, rain, rain
Hoy el día amaneció con una constante lluvia. Y lo único que podemos hacer cuando cae la lluvia, es dejarla caer. Llueve, y el agua cae sin relieve sobre la tierra. Me siento sola. Y solo la lluvia logra eso. Ya que mientras gotas alborotadas recorren el cielo, aquí, en mi corazón, esta diluviando. Cada vez que llueve la misma imagen invade todo mi cuerpo, el se marchó bajo la lluvia, sin decir una palabra, sin mirarme, y cubrí mi cara con mis manos, llorando desconsoladamente. Mi corazón quedo blanqueado por la maldita lluvia. Y desde que él se ha ido, ya no espero estaciones, ¿qué importa la lluvia, o las flores cambiantes, si ya no tengo tiempos? Él se ha comido mis horas, ya no tengo nada, estoy vacía. La lluvia atrapa los recuerdos, los hace nuestros hasta el fin. Por eso es tan inevitable observarla, al verla caer no ves agua, solo vez momentos que has vivido... odio eso. Ahora solo veo su rostro pintado de ilusiones y el mio a su lado, tatuado de dolor. Pero, lo único que adoro de la lluvia, es que puedo caminar bajo ella y nadie nota que me estoy ahogando en un mar de lágrimas. El cielo esta cansado de ver la lluvia caer, pero yo estoy cansada de ver los días pasar y notar que él todavía no ha venido por mi, y que jamás lo hara; y a pesar de todo, el tiempo me demostró algo... para poder ver el arcoiris, primero hay que soportar la lluvia.
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