Yo soy de la época de las rodillas peladas, de las bicicletas que eran maquinas excepcionales de aventura, del barro como el mejor amigo del aburrimiento, de la caza de insectos, la época en que se corría hasta que el corazón quería salir del cuerpo, de la que con un peso teníamos la tarde hecha.
Sinceramente, extraño esos tiempos.

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